María José Anitua (MJA)
A Hero's Journey
Esta es la historia de una abogada a la que no le gustaba el litigio.
Puede sonar paradójico, pero refleja una forma de ver el mundo que acabaría dando lugar a los Acuerdos de Colaboración Consciente.
María José Anitua vivió en primera persona, a través de su padre, el impacto emocional, físico y vital de un proceso judicial. Pronto comprendió que, cuando un conflicto llega a los tribunales, no solo pierde la parte que recibe una resolución desfavorable: pierden todas las personas implicadas.
Fue entonces cuando decidió buscar otra forma de ejercer el Derecho. Dedicó su vida a explorar respuestas diferentes, poniendo el foco en cuidar las relaciones en lugar de limitarse a una resolución puramente técnica del conflicto.
Como suele ocurrir, fue encontrando poco a poco piezas dispersas, experiencias, enfoques, prácticas que, con el paso de los años, comenzaron a encajar como partes de un mismo puzle.
Inició su carrera en un despacho de derecho de familia, donde las separaciones se gestionaban con un único abogado para ambas partes. El objetivo no era enfrentar intereses opuestos, sino construir soluciones.
A lo largo de su trayectoria profesional, fundó su propio despacho, desde el que exploró la justicia restaurativa, priorizando la reparación del daño y la reconstrucción de las relaciones antes de que se rompan. También trabajó en derecho inmobiliario y como asesora corporativa, lo que le aportó una visión más amplia de los dilemas empresariales. Paralelamente, se implicó en el sector sin ánimo de lucro.
En cada etapa, el principio que guiaba su camino fue siempre el mismo: generar acuerdos duraderos.
Conexiones reales. Soluciones que no rompieran las relaciones, sino que las protegieran.
La pieza que terminó de unirlo todo llegó con el Derecho Colaborativo, un enfoque que busca resolver los conflictos sin recurrir al litigio. María José se convirtió en una de sus principales impulsoras en España. Fundó la Asociación de Derecho Colaborativo de Euskadi y promovió la incorporación de este concepto en la legislación.
El Derecho Colaborativo no pretende evitar el conflicto eso es imposible. Lo que hace es gestionarlo de manera que el problema (y no la otra persona) se convierta en el adversario común a abordar. Evitar el litigio no significa mirar hacia otro lado, sino adoptar un modelo en el que la justicia no es un juego de suma cero, sino una oportunidad para crear valor.
Al final, todo estaba interconectado.
Los Acuerdos de Colaboración Consciente no son solo una herramienta más. Son el resultado natural de toda una vida profesional dedicada a cuidar las relaciones, transformar la manera en que nos vinculamos y demostrar que se puede trabajar desde los principios sin sacrificar la eficacia. Son el fruto de todas esas piezas que, a lo largo del recorrido de María José, fueron encajando.
María José no solo ha desarrollado los ACC: los ha practicado, los ha buscado y los ha vivido de forma transformadora. Y ahora quiere compartirlos con personas conscientes que también creen que el futuro no se construye desde la confrontación, sino desde la colaboración con propósito.
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Una historia inspiradora y un ejemplo de vida
A los cuatro años, recuerda haber introducido una horquilla en un enchufe para ver qué pasaba… Por suerte, no ocurrió nada grave y aquella descarga probablemente tuvo un efecto positivo en su vida y en su personalidad. Hoy posee una enorme fuerza vital. En la Administración Tributaria la apodaban la Hormiga Atómica.
A los 14 años ya había decidido que quería ser abogada para ayudar a los demás. Al terminar la carrera de Derecho, tuvo claro que quería dedicarse al lado más humano del Derecho.
A los 22 años, tras el fallecimiento de su padre y siendo la mayor de seis hermanos, comenzó a negociar alquileres online, que en aquella época se hacía principalmente por teléfono. En 2006, como especialista en contratos y fiscalidad en el sector inmobiliario, y siguiendo su intuición, propuso reorganizar su primer “hijo profesional”, AYL, acompañando a sus clientes del sector inmobiliario a países de Europa del Este, anticipándose a la burbuja inmobiliaria. Participó en la creación de AYL Polonia.
Esta experiencia de aprendizaje (con oficina en Cracovia) se prolongó durante más de diez años en MJASL, su segundo “hijo profesional”. A los 30 años, estando embarazada de su primera hija biológica, participó en su primera gran negociación inmobiliaria público-privada: la venta del Teatro Principal de Vitoria. Lo hizo como consejera de Vitoriana de Espectáculos, convirtiéndose en la primera mujer en formar parte del Consejo de Administración de una empresa muy tradicional, en la que ascendió a vicepresidenta en pocos años. Fue una experiencia profundamente formativa que compartió con quien hoy es un querido amigo, José Ángel Cuerda, alcalde de Vitoria-Gasteiz durante 20 años.
Tras la experiencia acumulada desde 2012 en 12 proyectos piloto de Derecho Colaborativo, mientras ejercía como presidenta de la Asociación Vasca de Derecho Colaborativo, y después de dejar la presidencia y vender sus participaciones en el despacho en 2020, decidió centrarse, como investigadora, en la innovación social, con especial énfasis en la dimensión jurídica.
En 2021, durante un curso online de presencia impartido por Arawana Hayashi (MIT), comprendió por qué la negociación telefónica había funcionado tan bien para ella y su familia. La intuición siempre ha sido una de sus grandes fortalezas.
En 2023, mientras preparaba la línea temporal para su primera reunión importante en California, la situación política en Estados Unidos cambió y decidió regresar a casa y centrar sus esfuerzos en Europa.
Entonces comprendió que todo ocurre por una razón y fue capaz de ver cómo todos los puntos estaban conectados. Por fin, todo cobró sentido.
Modelo Colaborativo Sistémico
Empresa Social + Fundación + Asociación
Durante más de 5 años hemos desarrollado un proyecto de forma local en Vitoria Gasteiz, de reuso de casas vacías a través del Derecho colaborativo.
Aunque estábamos en local siempre hemos tenido visión global para desarrollar un modelo escalable.
A partir de 2026 ponemos el foco en mejorar la digitalización para poder escalar en el ámbito rural, así como en la aplicación de los acuerdos de colaboración consciente a otras startups e inversores que quieran innovar también con la aplicación de los acuerdos relacionales dentro de sus proyectos.
Con este nuevo foco hemos tenido que acordar la disolución de la Asociación Lagunak y la extinción de la Fundación Arte ale.
Arteale entra en un proceso de liquidación durante un máximo de tres años. Tenemos la esperanza de que pueda en ese plazo ser reactivada si encontramos a personas o entidades alineadas con su visión, misión y valores.
Fundación Arteale en liquidación
- Entidad de MJA LAB. Primera experiencia piloto de reutilización de viviendas vacías para refugiados: derecho colaborativo y acuerdos conscientes.
- Experiencia piloto reconocido como Buena Práctica por la Comisión Europea en abril de 2020.
- Garante en la experiencia piloto gracias a las donaciones de los ciudadanos.
Artealen Lagunak Asociación (Disuelta)
- Inclusión: Asociación De Voluntarios.
- Apoyo para la integración de personas en riesgo de exclusión en la sociedad a través de la Red.
- La transformación en una Asociación Internacional para desarrollar la conciencia: casas vacías, como oportunidad.

